Publicado el 14 de marzo de 2025 · Sección Urbanismo
La reunión se armó en una sala del club de la calle Nahuel Huapi, con dos planos grandes desplegados sobre la mesa y una carpeta de fotos que fuimos pasando de mano en mano. Éramos arquitectos, dos vecinos de la comisión de patrimonio y una técnica del área de planeamiento. El tema era acotado: qué hacer con las tres cuadras de casas chorizo que quedan entre la vía y el boulevard, donde ya hay dos permisos de demolición presentados.
Lo primero que apareció fue la falta de un criterio común sobre qué se considera "frente homogéneo". Para unos, alcanza con que la línea municipal se mantenga y las alturas no salten más de un piso. Para otros, hay que mirar también el retiro de jardín, el tipo de reja y el ritmo de las aberturas. La discusión no se cerró, pero quedó claro que sin una definición escrita cualquier protección futura va a depender de quién esté de turno en la ventanilla.
Revisamos el catálogo que venimos armando desde el año pasado. Hay 47 fachadas relevadas, con foto de frente, plano de planta baja y una ficha con materiales. De ese total, 19 conservan el revoque símil piedra original y 11 todavía tienen las carpinterías de madera con vidrio repartido. Son las que corren más riesgo: cualquier intervención mal hecha las borra en una semana. Anotamos que conviene priorizar el contacto con esos propietarios antes de que presenten consultas de obra.
Un punto que trajo una vecina y que no habíamos considerado: los árboles. Varias de esas cuadras tienen paraísos y fresnos de más de sesenta años plantados en vereda, y el código actual permite extraerlos si la obra lo justifica. Si se protege la fachada pero se saca el arbolado, el resultado a la larga no se sostiene. Quedó como pedido agregar una capa de relevamiento de arbolado urbano al catálogo, aunque eso estire el trabajo unos meses más.
Sobre la línea D y la futura estación intermedia, la información que tenemos sigue siendo parcial. El plano oficial muestra la traza y los accesos, pero no el detalle de cómo se va a reordenar el tránsito sobre la calle que hoy funciona como colectora. Los comerciantes de la zona ya pidieron una audiencia. Nos comprometimos a llevar el catálogo y las fotos a esa instancia, porque una cosa es discutir en abstracto y otra mostrar el estado real de las cuadras afectadas.
La sesión terminó sin conclusiones grandilocuentes. Quedaron tres tareas concretas: cerrar la definición de frente homogéneo en un texto corto, sumar el relevamiento de arbolado y armar una lista de propietarios para visitar. La próxima reunión es en tres semanas, con los planos corregidos y, si llegamos, con una propuesta de protección para las dos primeras cuadras.
Redactora de urbanismo y patrimonio en E.D. Coghlan Noticias
Cubre desde hace años las cuadras del barrio, los expedientes de obra en la comuna y las audiencias públicas donde se discute qué se conserva y qué se reemplaza. Sigue de cerca los corredores arquitectónicos del norte porteño, las restauraciones de fachadas y los cambios en la red de subterráneos que tocan a Coghlan. Antes de publicar, cruza planos oficiales con el relevamiento de campo.