12 de marzo de 2025 · Coghlan, Buenos Aires
What Changed After the Initial Review
Cuando el expediente volvió de la comisión de planeamiento, no fue un trámite más. Tres observaciones concretas obligaron a releer el relevamiento de fachadas y a corregir el criterio con el que habíamos catalogado media cuadra.
La primera versión del informe agrupaba las casas chorizo por año de construcción, tomando como fuente las fichas catastrales de 1942. El problema apareció cuando cruzamos esos datos con las fotos de frente: varios lotes habían cambiado de altura y de retiro sin que el catastro lo registrara. La revisión pidió separar lo que es fachada original de lo que es agregado posterior, aunque el conjunto se vea homogéneo desde la vereda.
El segundo ajuste tuvo que ver con el criterio de protección. Antes proponíamos un solo nivel para todo el tramo entre la avenida y las vías. Ahora distinguimos tres situaciones: frentes íntegros, frentes con modificaciones reversibles y frentes ya alterados de forma estructural. Esa diferencia cambia qué se puede tocar y qué conviene dejar quieto, sobre todo en los chalets con jardín al frente, donde el cerco y el portón pesan tanto como la casa.
Lo tercero fue de método. La comisión sugirió que cada cuadra tenga una ficha propia con fotos fechadas, medidas de retiro y observaciones de los vecinos. No es un capricho administrativo: sin esa ficha, cualquier discusión futura sobre una obra nueva vuelve a empezar de cero. Con la ficha, en cambio, se discute sobre un documento y no sobre impresiones.
Queda pendiente la revisión del corredor sobre las vías, que todavía no pasó por la misma instancia. Ahí el panorama es más complejo porque conviven talleres, depósitos y viviendas en un mismo frente. La idea es aplicar el mismo esquema de fichas, pero con una escala distinta, más atenta al uso del suelo que al detalle ornamental.